Santos y santas (1/6)

Antífona de Entrada

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor; que te bendigan tus santos, que proclamen la gloria de tu Reino y den testimonio de tu poder.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que nos has dado una prueba de tu amor al glorificar a tus santos, haz que su intercesión y ejemplo nos impulsen a seguir con fidelidad a tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

No puedo honrar a ningún hombre por encima de la gloria de Dios

Lectura del libro de Ester
4, 17b-17g. 171

En aquellos días, Mardoqueo oró al Señor y dijo:
"¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob! ¡Señor, Señor, rey omnipotente!, todo está sometido a tu poder y no hay quien pueda oponerse a tu voluntad, si tú has decidido salvar a Israel.
Tú creaste el cielo y la tierra y cuantas maravillas existen bajo el cielo. Tú eres el Señor de todo y nadie se te puede oponer.
Tú, Señor, lo sabes todo; tú sabes que no por arrogancia, orgullo o altivez me he negado a postrarme ante el soberbio Amán, pues gustoso besaría yo sus pies, si con esto pudiera salvar a Israel. Pero no quise hacerlo para no honrar a ningún hombre por encima de la gloria de Dios; jamás me postraré ante nadie, sino solamente ante ti, Señor y Dios mío.
Escucha mi oración y no te olvides de tu pueblo; convierte nuestro llanto en alegría, para que podamos vivir para alabarte y no les cierres la boca a los que te alaban".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 14

¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia.
¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo.
¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente.
¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Nuestra fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo

Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5, 1-5

Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios. Todo el que ama a un padre, ama también a los hijos de éste. Conocemos que amamos a los hijos de Dios, en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, pues el amor de Dios consiste en que cumplamos sus preceptos. Y sus mandamientos no son pesados, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo. Porque, ¿quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo de Dios.
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Aleluya.

Evangelio

Ya no los llamo siervos, los llamo amigos

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
15, 9-17

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, con bondad, nuestras ofrendas y, por intercesión de los santos que hoy conmemoramos, consérvanos unidos en tu amor para que podamos ofrecerte dignamente
este sacrificio de alabanza.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La gloria de los santos

En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Porque tu gloria resplandece en cada uno de los Santos, ya que, al coronar sus méritos, coronas tus propios dones. Con su vida, nos proporcionas ejemplo; ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, lleguemos victoriosos al fin de la carrera y alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con la multitud de los santos, te cantamos un himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Los justos se alegran y gozan en la presencia de Dios, llenos de júbilo.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Dios nuestro, fuente de consolación y de paz, que nos has concedido celebrar la Eucaristía en la fiesta de tus santos, haz que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, sean prendas de nuestra salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

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